La playlist

Como saben, estoy a punto de entrar en una nueva década. Pero la reflexión de este post no tiene nada que ver con los números, los traumas y los dilemas existenciales. Sino, como siempre, será acerca de mis reflexiones acerca de las relaciones interpersonales. Sucede que, estoy haciendo mi playlist para tan esperado evento. Hice una primera selección, que por cierto dura más de 10 horas, la escuché, y no, no me convencía. Como que le faltaba algo, no me prendía. Y si es para mi fiesta (It’s my party and I’ll cry if I want to…) pues tiene de verdad que prenderme a esos grados de colapsamiento hacia los que sólo la música puede llevarme. Así que mientras espero que el FTP se apiade de mí (y de mi cruda) me puse a hacer una segunda selección y decidí dejar, solo aquellas rolas que me enloquezcan, que me hagan mover el piecito en cualquier situación. Dejar sólo aquellas que neta, neta, me vuelvan loca. Muchas no han pasado la prueba. A que me llevó todo esto. Pues a la conclusión de que lo mismo sucede con nuestro preciados objetos de pesca y caza. Sí, los hombres. Sólo aquellas chicas que de verdad los vuelvan locos, (tanto la mente como cualquier otro miembro de su cuerpo) son aquellas que los hacen moverse de su sedentarismo y comunicarse. Las chicas que les parecen chiditas o que les gustan poquito no son suficiente motivación para hacer «un move». Realmente, tienen que estar en un estado de alteración tal, para que dejen sus miedos, sus inseguridades y sus propios paradigmas mentales y hagan esa osada acción de: LLAMAR POR FUCKIN TELÉFONO.

STOP SAYING THAT!

O lo que es lo mismo, frases que los solteros ODIAMOS escuchar:

– El amor llega cuando menos te lo esperas.
– No entiendo porqué una chica (o chico) como tú no tiene novia (o novio).
– Entre más pienses en eso menos.
– Estás así porque te cierras. (Chale como demonios «me abro»).
– Cuando confirmas para una fiesta: Ok, entonces te apunto, una persona ¿verdad?
– Ya llegará…
– ¿Y los galanes?

STOP SAYING THAT!

O lo que es lo mismo, frases que los solteros ODIAMOS escuchar:

1. El amor llega cuando menos te lo esperas.
2. No entiendo porqué una chica (o chico) como tú no tiene novia (o novio).
3. Estoy enamorado de alguien más. (ESA SUCKEA GIGANTEMENTE)
4. Estás así porque te cierras. (Chale como demonios «me abro»).
5. Cuando confirmas para una fiesta: Ok, entonces te apunto, una persona ¿verdad?
6.

Skinny & Bitch

Hace tiempo leí un libro cuya quote se aplica perfecto a mi momento de vida y no, no es ningún libro filosófico-clavado-intelectual, es algo simple y contundente, igual que la vida: «Unfortunately, being overweight isn’t simply a societal issue that can be fixed with healthy dose of positive self-steem. It’s a health matter, and here on the eve of my fortieth year (mine it’s thirtieth), I’ve learned I have to make changes so I don’t, you know die. Because what good is finally being able to afford a pedicure if I lose a foot to adult-onset diabetes?»

Por esto amo la ‘Cuore’

Cuando el día parece gris, cuando está lleno de momentos estresantes, cuando el chico que te gusta rechaza tu ‘friend request’, cuando tu doctor te dice que si quieres evitar la diabetes prematura debes perder 12 kilos… llega una amiga y te enseña páginas como esta. Entonces, vuelves a reír.

Gritonas y alteradas

Ya sé que he dicho millones de veces y creo que ya tienen bastante claro, distinguidos lectores (sí, lo millooones que son) de mis eclécticos gustos musicales. Esta vez, quiero rendir un homenaje a ellas, las que me han hecho superar decepciones amorosas, laborales y existenciales. A ellas, a las que catalogo como mujeres alteradas y muy, muy gritonas. A mi gusto, la mamá de todas es Billie Holiday, a poco no la oyen y suena a que de verdad sufre, más que uno, y entonces resulta confortante saber que siempre hay alguien por ahí más atormentado. Luego está mi adorada Doris Duke, cuyo disco I’m a Loser es de los más tocados de mi iPod. Y bueno, no olvidar a mi amadisísima Amy Winehouse cuyos escándalos y adicciones me tienen sin cuidado. Para mí, Back to Black se ha vuelto como un lugar de desahogo y el DVD I Told You I Was Trouble: Amy Winehouse Live From London se ha vuelto un espacio de relajación y catarsis como ningún otro. Para qué pago psicólogo si tengo a mis gritonas y alteradas, digo yo.

Lo bien hecho…

Creo firmemente en la teoría de qué quien hace bien su trabajo hace que lo difícil parezca fácil. Es como cuando al ver a Federer uno cree que hacer un saque rapídisimo y preciso es regalado y en realidad al intentarlo no paso de la red (ja! ya balconié mi ineptitud tenística BTW). Bueno el punto es que lo mismo le sucede a mi revista. A simple vista, y quien no se dedica al mundo editorial, puede juzgarla como simplona, naca y vacía (de hecho hay colegas que así la definen), pero en realidad detrás lleva un gran trabajo, estrategias, investigación de marcado

Mazapanes


Como que nunca he entendido el goce estético de los hombres por las piernas femeninas. Es que no les encuentro la belleza por ningún lado. La verdad es que jamás he sido capaz de reconocer unas piernas bonitas de otras que no lo sean tanto. Es más no sé qué constituye a una pierna estéticamente atractiva. Para mí todas son iguales, todas tienen rodillas, pantorrillas, muslos, si acaso algunas son más gordas que otras, pero eso qué. He tratado de fijarme cuando alguien piropea otras piernas para ver en qué consiste pero al final llego a lo mismo, a todas las veo iguales, como un par de mazapanes.

Una vieja costumbre

Con un amigo que se fue a vivir más allá de la frontera, teníamos una costumbre. Cada semana, nos mandábamos por mail «la rolita de la semana». Correspondía a aquella que mejor definiera tu estado de ánimo o simplemente la que trajeras pegada. Estaba padre, pero ya no lo hacemos. El caso es que si siguiéramos, esta semana le mandaría esta:


Uff… totally me.

Claúsula de amistad

Las que son mis amigas desde hace como 10 años (¿o más?) tienen una claúsula que me parece bastante sensata: Hasta que no haya una roca en el dedo anular izquierdo el novio o quever en cuestión posa en las fotos siempre a las orillas. Así no nos arruinan la composición y si en el futuro ya no están más en nuestras vidas podamos eliminarlos hasta de la foto. Hace poco encontraron una y dijeron ¿Quién es la más habilidosa con el photoshop? Al unísono se escuchó: ¡Lucy! Tons me mandaron la foto para que la «tuneara» pero con la falta de tiempo y práctica en el photoshop esto fue lo que pude lograr (¡me van a matar!)