Experimento sociológico parte 1

El domingo, como toda una americanista de clóset y clásica que soy, pasé un bonito domingo familiar en el honorable Estadio Azteca. Mis papás pasaron por mí a eso del mediodía, pero antes fui por mi riguroso café para borrar -o al menos aminorar- los residuos del día (noche) anterior. En cuanto puse un pie fuera de mi edificio, empecé a sentir fuertes miradas sobre mi pecho amarillo. Y no porque sea sexy y robe el aliento… no, si no por el llamtivo escudo que portaba. Fue cuando me di cuenta, de que muchas playeras de equipos deportivos pasan sin pena ni gloria ante la vista de terceros, pero la azul-crema ¡noooo! Esa sí que levanta pasiones -no siempre positivas-.

Entré a la cafetería, en la barra había tres hombres, el cajero, el barista y un cliente -socio, de esos que trasladan su lugar de residencia a los espacios comunes-. Pedí mi café sin darle demasiada importancia a la penetrante mirada que percibí. El incómodo silencio se rompió, cuando el cliente dijo: ¿contra quién juegan?

Lucy: Toluca

Barista: Uy, va por un milagro

Lucy: Tengo una gran fe

Cliente: ¿A qué hora?

Lucy: a las 4

Cliente: ¿dónde?

Lucy: en el Azteca (con voz cada vez más suave y delgada)

Barista: uy ni pararse por ahí.

Cliente: Buenos tiempos aquellos los de Clever (¿o Klever, Kleber…)

Mente de Lucy: Yo qué diablos voy a saber, si no sé ni la alineación para el partido de hoy.

Lucy: Mmm, si han habido muy buenos tiempos. ¿Cuánto es? Gracias, hasta luego!

Cliente: ¡Suerte!

Unos pasos más y me refugié en la camioneta paterna rumbo al estadio. Ahí, había miles de fanáticos, entonces pensé: ¿pues no que todo mundo lo odia? ¿Tons de donde salieron estos 90mil pelaos?

Oh si!

Cuando lei en la Rolling Stone UK que un azotado periodista comparaba la ovación que reciben los Jonas Brothers con la de The Beatles en su tiempo pensé: aaah siiii…
Ahora me encontre con estos dos videos y creo que si… me laten porque ellos tocan y componen, ah si y son guapitos 😀

Quiero ser cosmopolita

Tan viajera como un australiano.

Tan elegante como un inglés.

Tan ahorradora como un español.

Tan fashion (y tan flaca) como un francés.

Tan imponente como un alemán.

¿será pedir mucho?

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Gracias Aeromexico

Hace poco recibí esta tarjetita dorada por email. Resulta que como el último año he viajado más de 100Mil kilómetros me hice merecedora a ella. Como yo lo veo es que por fin se ápiadaron de esta pobre y le dieron un poco de comodidad. Me puedo documentar en la fila elite, puedo subir antes al avión sin las hordas de gente y mi maleta sale antes! Uff no me canso de agradecer en verdad! Ahora debo acumular 50 mil kilómetros al año para conservarla. Ya llevo 15 jiji.

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Sin ti…

No me divierto en las fiestas, no disfruto lo que como, no puedo dormir, siento un hoyo en el estómago, en resumen: la paso muy mal. ¡Omeprazol actúa ya!

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Mi conflicto con las tangas

Perdón hombres sexys del mundo! Sé que este post será un gran turn down y puntos menos para mí, pero debo ser honesta y hablar por todas las mujeres que sé que opinamos lo mismo. ¡No me gustan las tangas! Mi problema es que todo el día sé que las traigo puestas. Y no, no me hace sentir sexy, lo único que me provocan es incomodidad. Y sí, si lo he intentado. De hecho debo confesar que hasta ahora las unicas que no me han causado migraña (por no decir mal humor e incomodidad permanente) son las de Victoria Secret. Esas si que son cómodas y te olvidas de que están ahí. El problema es que vivo en Mexico y aqui no hay Victoria Store, así que me tengo que resignar a las escasas que puedo adquirir en mis esporádicas visitas a los States. Una disculpa al mundo de lo sexy y lo provocador desde el fondo de mi corazón.